Carrera para hacer los mejores contactos y crecer profesionalmente
Acudir a los ambientes más selectos -como ocupar uno de los elitistas palcos del Bernabeu y presenciar en primera fila una carrera en el hipódromo de La Zarzuela- y estar en las principales redes de contactos online es crucial para ser influyente y fomentar las relaciones profesionales.
M. Mateos, S. Valle / Madrid.
¿A quién no le gustaría colarse en uno de los elitistas palcos del Bernabéu; en un torneo del Club de Golf Las Brisas en Marbella, aunque sea de caddie; o presenciar en primera fila, con la invitación Green Pass en mano, una carrera en el hipódromo de La Zarzuela?
Como se puede imaginar el objetivo de muchos de los empresarios y hombres de negocio que lo consiguen no es para hacer la ola en un partido de fútbol, hoyo en uno al golf o acertar el potro ganador. Todos quieren engrosar su cartera de contactos profesionales, dejarse ver, hacer negocios millonarios o localizar en tiempo récord al candidato perfecto para el puesto que ha dejado vacante su mejor profesional.
Se trata del networking, de las redes de contactos, uno de los deportes más saludables que cada día gana adeptos… y con razón. Según Sixto Arias, CEO de Mobext -agencia de márketing móvil del Grupo Habas- y experto en esta materia,”tener contactos permite localizar al mejor inversor para su negocio y encontrar al proveedor en China que le ayude a sacar a flote su primera aventura internacional. ¿Quién cuestiona el valor de los contactos?”.
¿Son las franquicias buenos empleadores?
Cuando en 2003 Merriam-Webster incluía en su famoso diccionario el término “McJobs”–refiriéndose a los puestos de trabajo mal pagados donde además las probabilidades de promoción son mínimas-, el consejero delegado de McDonald’s se sintió tan molesto que, en protesta, publicó una carta expresando su malestar. Sus demandas no llegaron a buen puerto y el término “McJobs” sigue estando en el diccionario. Merriam-Webster explicó que su misión es recoger y definir los términos que la gente utiliza, pero no entra a juzgarlos. McDonald’s no tira la toalla y a principios de este año puso en marcha otra campaña en el Reino Unido, esta vez para intentar convencer a Oxford English Dictionary de que haga desaparecer dicho término.
Creerse imprescindible
La frasecilla me sentó como un tiro. Cuando uno comienza a abrirse camino en las procelosas aguas del mundo empresarial, deprime bastante escuchar cosas como ésa. A pesar de los casi veinte años transcurridos, recuerdo muy bien la escena. Me tocaba una tarea complicada, uno de esos marrones que no hay por dónde meter mano. El único que sabía cómo ayudarme era un colaborador que me doblaba la edad, famoso por sus malas pulgas y por ir a su bola. Era de la vieja guardia, hecho a sí mismo, sin demasiados estudios y a quien no gustaban los jefes jovencitos y sabiondos. Acudí a consultarle y casi sin mirarme me soltó jocoso: “El que quiera saber, que vaya a Salamanca”. Me las hizo pasar canutas al principio, a pesar de ser su jefe o quizá por el hecho de serlo. Afortunadamente, acabamos entendiéndonos.
Aferrarse a lo que uno sabe y guardarlo para sí como escudo protector es una conducta mucho más habitual de lo que pudiera pensarse. En la vida cotidiana de nuestras organizaciones, la aspiración de seguir siendo alguien necesario se convierte a menudo en toda una obsesión. Si, además de necesario, uno llega a considerarse imprescindible, pues mucho mejor. Para ello, hay que procurar ser depositarios exclusivos de informaciones, conocimientos o hechos pasados específicos a los que casi nadie más tenga fácil acceso. Se trata de guardar celosamente la única llave de la caja donde reside la memoria histórica e intentar que no haya copias, una especie de táctica defensiva que ciertas personas utilizan. Cuentan lo justo sobre su trabajo y no comparten la información salvo que no haya más remedio. Y se sienten más poderosos por ello.
Probablemente, habrá quien sea comprensivo con este tipo de actitudes alegando como excusa el duro ambiente competitivo que se vive hoy día. Considerarse más valioso por la información que uno atesora equivale a tener ventaja. Se trata de un puro instinto de supervivencia, “si han de prescindir de alguien no será de mí” dirán algunos –a pesar de que los cementerios están llenos de imprescindibles–. O bien, “si han de promocionar a alguien, tendré más probabilidades seguramente” –craso error pues el pretendido imprescindible queda atado a lo que hace y lastrado para moverse–.
Plácido Fajardo
Socio de Leaders Trust International.
Los recursos humanos en Chile, de la mano de las empresas españolas
La reducción de la jornada laboral de 48 a 45 horas semanales, medidas que favorezcan la conciliación y mejorar la formación son algunas de las iniciativas en recursos humanos que poco a poco van calando en las empresas que operan en Chile.
Primeros pasos en la vida laboral
Cada año por esta fecha miles de jóvenes recién egresados de las enseñanzas superior y técnica profesional, comienzan a dar sus primeros pasos en la vida laboral.
Sus inquietudes rondan entonces alrededor de tres temas: el servicio social, el adiestramiento laboral y la atención y preparación que recibirán de las administraciones de los centros de trabajo donde han sido ubicados.
En Cuba, a diferencia de otros países, afirma Mario Miranda Márquez, director de Formación y Desarrollo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el Estado garantiza a cada graduado una ubicación laboral o la continuidad de estudios, lo cual forma parte de nuestra política de empleo.

