Jubilarse ¿ Cuándo ?
El 25 de septiembre la American Association of Retired Persons (AARP) anunciaba su séptima convocatoria de premios anuales “a los mejores empleadores de trabajadores de más de 50 años”. Las empresas galardonadas no han conseguido el premio ofreciendo simplemente el tradicional trío de seguros: sanitario, de vida y de minusvalía.
Estas empresas –entre las que se encuentran SC Johnson, Principal Financial Group, Michelin North America y Mercy Health System-, han sido condecoradas por la AARP por proporcionar a los trabajadores de más de 50 años prestaciones “que miran hacia el futuro”, como por ejemplo jornadas laborales alternativas, aprendizaje u oportunidades de formación a lo largo de toda su vida laboral y un programa que permite que los trabajadores puedan cuidar a sus familiares ancianos. El fallo de la AARP incluía las declaraciones de su consejero delegado, William D. Novelli, en las cuales se subrayaba lo obvio: centrarse en los trabajadores de mayor edad tiene mucho “sentido económico” y reparte dividendos entre las empresas que valoran los conocimientos y experiencia de estos empleados.
Si tienes relaciones no laborales en el trabajo puede ser la “ruina”
Según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 13% de los españoles ha conocido a su pareja en el trabajo,
y algunas encuestas en Estados Unidos reflejan que la mitad de los
americanos se ha visto envuelto alguna vez en un “romance de oficina”.
De
manera más concreta, un sondeo realizado por Vault, una compañía de
información profesional, asegura que el 17% de los empleados
estadounidenses admite haber sido sorprendido in fraganti besándose con
su pareja en el recinto de la empresa. Y el 20% afirma que conoció a su
actual pareja estable en el trabajo.
Diversidad de opciones
Según
un informe de IRS basado en la experiencia de 60 organizaciones de
Reino Unido, las relaciones personales entre empleados terminan en
matrimonio en un 40% de los casos; en divorcio, en un 20%; en quejas de
favoritismo por parte de otros empleados en un 17%; en un 14%, provocan
denuncias de marginación una vez que la relación ha cesado; y un 10%
asegura que la productividad sufre un bajón importante; mientras que en
un 9% de los casos la relación termina con demandas por acoso sexual.
Este
mismo estudio detecta que las reacciones de las compañías ante “los
affaires amorosos, los flirteos casuales, la situación de parejas
estables, cohabitación o relaciones personales no específicas” implican
medidas básicas como “la imposibilidad de trabajar en el mismo puesto,
equipo, proyecto o lugar; la de una relación de subordinación o
superioridad o ser cliente”.
Tomado de Expansión y Empleo
Lea toda la información completa en el suplemento del fin de semana de Expansión y Empleo.
Recetas para fidelizar el talento de un buen empleado
Hasta hace poco tiempo, las compañías que tenían vacantes en su empresa publicaban ofertas de empleo en las que se informaba de cada puesto disponible, ofreciendo a los interesados los requisitos para acceder a ese empleo y la dirección a la que enviar el currículum. Ahora, el escenario ha cambiado. Todavía se pueden encontrar anuncios así, pero las grandes empresas han optado por publicar reclamos en los que se transmite una idea y una imagen, pero sin ofertar puestos de trabajo. Ahora son muchos los profesionales cualificados quienes escogen dónde, cómo y con quién quieren trabajar. El casi pleno empleo, el cambio de mentalidad generacional y el descenso de titulados universitarios avalan esta situación. En España, por ejemplo, los expertos prevén un déficit de 800.000 profesionales cualificados en el año 2010.
“Los empleados se marchan por los jefes”
Dick Antoine
Director mundial de RRHH de Procter & Gamble
estiona los 135.000 empleados en ochenta países de Procter & Gamble. Quizá no le suene esta empresa, pero seguro que ha lavado su ropa con Ariel o se ha afeitado con Gillette. Dick Antoine asumió la dirección de recursos humanos hace ahora ocho años. En su visita a España responde a las preguntas de E&E.
Quique Rodríguez / Madrid.
¿Desigualdad laboral?
Las mujeres no se animan a alcanzar cargos de responsabilidad.
Lucy Kellaway / Financial Times
Una de mis conocidas disfruta de cierto grado de responsabilidad en una gran compañía de medios de comunicación. Es prepotente, tiene mucho desparpajo y no me cae demasiado bien. Me encontré con ella la otra noche y me explicó que su jefe le había llamado aparte y le había dicho que era prepotente y que tenía mucho desparpajo, y que había algunos compañeros a los que no le gustaba. Es indignante, exclamó. Nadie trataría jamás así a un hombre. Le respondí: “Oh cielos, que horror. Pobrecita”. Pero lo que en realidad pensaba era: no es indignante. Eres antipática y desagradable, y tu sexo no tiene nada que ver con ello. Tu indignación es ridícula y poco atractiva.

